Roles II (El Rol de la mujer)


Contexto en Roles

En esta época, el menospreciar a la mujer solo por su género es totalmente absurdo. En los últimos 60 años la sociedad ha cambiado mucho en cuanto a la aceptación de la mujer en la sociedad. Aspecto que inició con el cristianismo en el siglo primero cuando Dios mismo a través de su palabra equiparara en importancia al hombre y a la mujer en su plan de Salvación.
Gálatas 3:28-29 
“Ya no hay judío ni griego; no hay esclavo ni libre; no hay varón ni mujer; porque todos vosotros sois uno en Cristo Jesús. Y si vosotros sois de Cristo, ciertamente linaje de Abraham sois, y herederos según la promesa.”

Algo que no puede negarse y es digno de elogiar, es que una madre puede dar inclusive su propia vida por uno de sus pequeños (aun estando ellos ya grandes) No es por gusto que el viejo refrán diga: “primero las damas” y esto es porque muchas mujeres son dignas de admirar y más aún si cumplen a cabalidad el rol que Dios les ha puesto para que desempeñen.

Dios el Rey de toda la creación, el dueño de toda la plata y el oro del mundo y el creador de la sabiduría humana; dedica 21 versículos para describir los roles de la mujer a la cual Él llama virtuosa. Este pasaje, ha sido usado en matrimonios incontables veces… es uno de esos conjuntos de versículos que mal llamamos “trillados” pero que contienen un tesoro en cuanto a la instrucción que Dios nos ha dejado en su palabra. Me sorprende leer estos versículos, pues nuestra concepción (por lo menos la mía) de los roles de la mujer varía muchísimo de lo que vemos y hacemos. La mujer jamás fue creada para estar relegada en un segundo plano; más bien fue diseñada para completar al hombre para ser su “otra mitad”. Miremos:

Proverbios 31:10-31Mujer virtuosa, ¿quién la hallará? Porque su estima sobrepasa largamente a la de las piedras preciosas.
El corazón de su marido está en ella confiado
, Y no carecerá de ganancias.
Le da ella bien y no mal, Todos los días de su vida.

Busca lana y lino, Y con voluntad trabaja con sus manos.

Es como nave de mercader; Trae su pan de lejos.

Se levanta aun de noche  Y da comida a su familia Y ración a sus criadas.

Considera la heredad, y la compra, Y planta viña del fruto de sus manos.

Ciñe de fuerza sus lomos, Y esfuerza sus brazos.

Ve que van bien sus negocios; Su lámpara no se apaga de noche.

Aplica su mano al huso, Y sus manos a la rueca.

Alarga su mano al pobre, Y extiende sus manos al menesteroso.

No tiene temor de la nieve por su familia, Porque toda su familia está vestida de ropas dobles.

Ella se hace tapices; De lino fino y púrpura es su vestido.

Su marido es conocido en las puertas, Cuando se sienta con los ancianos de la tierra.

Hace telas, y vende, Y da cintas al mercader.

Fuerza y honor son su vestidura; Y se ríe de lo por venir.

Abre su boca con sabiduría, Y la ley de clemencia está en su lengua.

Considera los caminos de su casa, Y no come el pan de balde.

Se levantan sus hijos y la llaman bienaventurada; Y su marido también la alaba:

Muchas mujeres hicieron el bien; Mas tú sobrepasas a todas.

Engañosa es la gracia, y vana la hermosura;

La mujer que teme a Jehová, ésa será alabada. Dadle del fruto de sus manos, Y alábenla en las puertas sus hechos.”

 

Nos Vemos Pronto

Continua en El Rol de la mujer II