Cuál es la diferencia?


Hay una gran diferencia entre lo que es cierto y lo que no lo es. Tú lo ves cada día… promociones engañosas en la TV, que prometen que con tu mínimo esfuerzo lograrás lucir el físico de aquellos que pasan horas, por meses en los gimnasios.

Aplicando esto mismo al vivir en Cristo yo me pregunto: Cuál es la diferencia? Qué es real? y qué no lo es?

Qué hemos hecho para recibir su salvación o qué es aquello que haremos para hacernos merecedores de ella? Algunos dicen que es necesario esforzarnos para ganar mérito para obtener la salvación… la Biblia no dice esto; más bien dice:

Efesios 2:4-10

“Pero Dios, que es rico en misericordia, por su gran amor con que nos amó, aun estando nosotros muertos en pecados, nos dio vida juntamente con Cristo (por gracia sois salvos), y juntamente con él nos resucitó, y asimismo nos hizo sentar en los lugares celestiales con Cristo Jesús, para mostrar en los siglos venideros las abundantes riquezas de su gracia en su bondad para con nosotros en Cristo Jesús. Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; no por obras, para que nadie se gloríe. Porque somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviésemos en ellas.”

Al leer este trozo de la Escritura, la pregunta es la siguiente entonces: Son las obras de mis manos  necesarias para mi Salvación? Es acaso por mi esfuerzo y mérito que logro “ganarme el cielo?”

A través de la Biblia no encontramos el término mérito… ni tampoco vemos a las personas afanadas por sus buenas obras, sino más bien diligentes en compartir el evangelio confiados en que su alma ya era salva por medio de la Sangre de Cristo, siendo sus obrs el reflejo de lo que tenían dentro… Qué no? Bueno piensa en el Ladrón que se encontraba a la par de la cruz de Jesús!

Lucas 23:38-43 Había también sobre él un título escrito con letras griegas, latinas y hebreas: ESTE ES EL REY DE LOS JUDÍOS. Y uno de los malhechores que estaban colgados le injuriaba, diciendo: Si tú eres el Cristo, sálvate a ti mismo y a nosotros. Respondiendo el otro, le reprendió, diciendo: ¿Ni aun temes tú a Dios, estando en la misma condenación? Nosotros, a la verdad, justamente padecemos, porque
recibimos lo que merecieron nuestros hechos; mas éste ningún mal hizo. Y dijo a Jesús: Acuérdate de mí cuando vengas en tu reino. Entonces Jesús le dijo: De cierto te digo que hoy estarás conmigo en el paraíso.

Ahora déjame preguntarte:
Que obra hizo?
Que Sacramento/ unción/ don especial recibió?
Que Teología estudió?
Cuántos años se preparó?
A qué Iglesia asistía?
Cuál era su denominación?
Quién fue su Pastor/Sacerdote/Guía espiritual?

No fue acaso el aceptar la majestad de Jesús, su posición como Hijo de Dios, su condición de pecador e incapacidad de salvación y su petición a Cristo que lo salvara?

Cuál es la diferencia entre tú y el ladrón?
Acaso:

-Soberbia: que te evita reconocer a Cristo como tu Señor y único Salvador?
-Conocimiento: que te exige argumentos válidos, lógicos y concretos para creer en él?
-Falta de fe (o fe en otros) pues la fe verdadera es todo o nada… 100% o 0%

Piénsalo por un momento…
Espero que la diferencia no sea que el ladrón es Salvo, esté disfrutando del reino de los cielos y de la compañia de Jesús; y tú no…

Nos Vemos Pronto