El Mensaje.

Como dijeramos antes, el problema no es el mensaje de la Biblia. El problema somos nosotros. El meollo del asunto radica en nuestro ser, nuestra naturaleza. Cada fibra cada minúscula parte de nuestro ser esta inclinada al pecado. Cuantas veces has oído verdades Bíblicas en las que piensas: -“Sí, pero yo no lo haría”. Poner la otra mejía de la cara, Si te obligan a hacer algo, hazlo lo mejor que puedas por el doble de tiempo, Amar a tus enemigos, procurar el bien de los que te procuran el mal; etc.
Son nuestras caracteristicas humanas las que impiden la propagación efectivo del reino.

Recuerdas los bombillos (focos, bombillas, faros) de luz de principios de los 80? Se calentaban tanto, que era imposible quitarlos de una lámpara si estaban encendidos. Pues te cuento esos bombillos eran como nosotros.
La electricidad estaba siendo propagada pero el ser un mal conductor buena parte de ella se perdía en calor y no luz.
Igual a nosotros, siendo malos; nos perdemos en fundar nuevas denominaciones, en insistir que la Verdad no es como está escrita, sino que necesita más interpretaciones; nos “acaloramos” (así como los bombillos) y todo esa energía, se pierde.

La Biblia nos compara también a utensilios de casa, del pasado.

2 Corintios 4:7 “Pero tenemos este tesoro en vasos de barro, para que la excelencia del poder sea de Dios, y no de nosotros”

Yo no creo que sea controversial, o que tenga mucho que interpretarse. Esa Oración previa, es clara, concisa y cierta.

Pero lo mas importante es lo que sigue: El Tesoro de la Palabra de Dios es para su completa y plena Gloria la lleve Él.

La Salvación que podemos obtener por medio de la Fe en Jesús, que proviene del oir la Palabra de Dios, se transmite en este mundo físico por medio de nuestras Retinas (ojos) o por medio de el resonar de las cuerdas vocales de quién predica  y los huesesillos del oído de quien escucha. Pero el poder de transformación del corazón, el poder de transformar de muerte a Vida, de redimir, de salvar; es solo y tan solo del Señor.

No hay absolutamente NADA que nosotros podamos hacer para merecer su salvación, para “ganárnosla” o para arrebatarla a la fuerza.

Dios a través de toda su Biblia a querido demostrar su Gran Amor y Misericordia para con Nosotros que vez tras vez nos dice: Que su salvación proviene de Él, de nadie más.

Efesios 2: 8-9 Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; no por obras, para que nadie se gloríe.”

Romanos 4:4-5 “Pero al que obra, no se le cuenta el salario como gracia, sino como deuda; 5 mas al que no obra, sino cree en aquel que justifica al impío, su fe le es contada por justicia.” 

Tito 3:4-6 Pero cuando se manifestó la bondad de Dios nuestro Salvador, y su amor para con los hombres, nos salvó, no por obras de justicia que nosotros hubiéramos hecho, sino por su misericordia, por el lavamiento de la regeneración y por la renovación en el Espíritu Santo,  el cual derramó en nosotros abundantemente por Jesucristo nuestro Salvador,  para que justificados por su gracia, viniésemos a ser herederos conforme a la esperanza de la vida eterna.”

Conoces a Jesus?

Nos Vemos Pronto

 

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