La identidad que Jesùs nos da en el Sermón del Monte II

Así como viéramos ayer que somos Sal y tenemos propósito e identidad estando en Él, nuestro Rey y Soberano Dios, nos lo repite con un ejemplo diferente:

Mateo 5:14-16   Vosotros sois la luz del mundo; una ciudad asentada sobre un monte no se puede esconder. Ni se enciende una luz y se pone debajo de un almud, sino sobre el candelero, y alumbra a todos los que están en casa. Así alumbre vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras, y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos.

Jesús nos está dando de nuevo una identidad: Somos La Luz del mundo!
Pero es aquí donde hacemos un ALTO!, STOP!
Fíjate que no dice que somos La Luz. Sino que somos La Luz del mundo. En las tinieblas del mundo (pecado) nosotros somos luces. Pero La Luz, en el mundo, en el universo, en el cielo y en todo lo creado es Jesús.

Esta frase se ha utilizado cientos de veces, sacada de contexto, para justificar muchos males hechos en contra de otros. La Inquisición española (que alguna vez se llamara “santa”), la violenta “cristianización” de las Américas en el tiempo de la colonia y de manera mas moderna, fue parte del discurso del Presidente Bush jr. para la justificación de la guerra contra el terrorismo y todo lo que incluyó está campaña.

Jesús le hablaba a un grupo determinado de personas. “Vosotros”!
“Vosotros”, no significa, vosotros los del hemisferio occidental, vosotros los católicos, vosotros los evangélicos, vosotros los pentecostales, vosotros los que escribís un blog… NO!

Este Vosotros específico era, “Vosotros” que estaís aquí,  que oís y haceís mis palabras; por supuesto no se trata solo de oírlas, en Romanos el Espíritu Santo nos dice:

Romanos 2:13 “porque no son los oidores de la ley los justos ante Dios, sino los hacedores de la ley serán justificados.”

Somos la luz del mundo, así como la luna es la “luz de la noche”.
Tiene la luna luz propia? No.
La Luna refleja, mientras es de noche, la luz del sol.
Así nosotros, mientras permanezcamos en Él haciendo sus mandamientos, estamos siendo la luz del mundo; mientras Jesús, quien es la Luz, viene.

Somos La Luz del mundo! Debemos ser intencionales, debemos mostrar La Luz de Cristo y debemos hacerlo de tal forma que la gente nos vea, para que le vean a Él.

Cómo nos van a ver? – Por nuestras obras.
No se trata solo de predicar el evangelio y olvidarnos por completo de las necesidades físicas de las personas. Somos y seguimos siendo el bastión Moral, Etico y Benevolente. Debemos de ser los que sin necesidad de “quitarnos impuestos” demos a los que necesitan; debemos ser los que -fuera de partidismo político- votemos por quienes mantienen valores parecidos a los del Reino de los cielos; debemos ser los que a pesar de nuestra comodidad, tomen decisiones que eleven los valores del Reino De Dios.

Tenemos una identidad, que es una gran responsabilidad. Somos La Luz del mundo y la sal de la tierra, siempre y cuando permanezcamos en Jesús!

Nos Vemos pronto