El Sermón del monte y la eternidad.

Mientras estabas (o estás) en la escuela, no te pasaba que querías que el profesor te diera un “cuestionario” o los “capítulos” que serían parte del examen del período?
Saber de antemano lo que va a ser examinado y fallar, no es más que el grado de más grande de desinterés.
El Señor nos da el “cuestionario” que será nuestra prueba, en el día de nuestro juicio ante Él.

Romanos 2:15-16 “mostrando la obra de la ley escrita en sus corazones, dando testimonio su conciencia, y acusándoles o defendiéndoles sus razonamientos, en el día en que Dios juzgará por Jesucristo los secretos de los hombres, conforme a mi evangelio.”

Sí, es correcto! La Biblia!

Apocalipsis 20:12 “Y vi a los muertos, grandes y pequeños, de pie ante Dios; y los libros fueron abiertos, y otro libro fue abierto, el cual es el libro de la vida; y fueron juzgados los muertos por las cosas que estaban escritas en los libros, según sus obras.

Como he repetido ya en uno que otro post, esta era la primera vez que se nos daban estos conceptos. Su palabra no va a pasar como vimos en los versículos anteriores y como vemos aquí lo que hagamos con la Palabra De Dios hoy, tiene implicaciones eternas.  Fijémonos:

Mateo 5:19-20 “De manera que cualquiera que quebrante uno de estos mandamientos muy pequeños, y así enseñe a los hombres, muy pequeño será llamado en el reino de los cielos; mas cualquiera que los haga y los enseñe, éste será llamado grande en el reino de los cielos. Porque os digo que si vuestra justicia no fuere mayor que la de los escribas y fariseos, no entraréis en el reino de los cielos.”

Nuestra actitud en cuanto a la Palabra de Dios cuenta. Cuenta en cuanto a nuestra posición en el reino de los Cielos. Me llama la atención dos cosas de estos versículos:

  1. En el cielo hay jerarquía, dependiendo de nuestra actitud hacia la palabra de Dios
  2. La Justicia que Dios busca no es la que sale de las organizaciones religiosas o académicas.

Quien enseñe la Palabra De Dios tal cual es, sin añadirle o disminuirle en esta tierra será llamado “grande” en el cielo. La enseñanza de la palabra no está atada a la “interpretación” específica de ninguna agrupación humana, inclusive de aquellos profesan ser los únicos, universales, inequívocos, escogidos.

2 Pedro 1:20-21 “entendiendo primero esto, que ninguna profecía de la Escritura es de interpretación privada, porque nunca la profecía fue traída por voluntad humana, sino que los santos hombres de Dios hablaron siendo inspirados por el Espíritu Santo.”

La predicación del Reino, no está atada a lo que los Académicos o Religiosos de “gran reputación” digan. Su sola interpretación oficial, es la que el Espíritu De Dios (sin desorden y lenguas y algarabías, como dicen algunos) da a las personas que realmente quieren escuchar su voz, se preparan, la estudian y se proponen encausar su corazón al corazón del Altísimo.

Salmos 119:160 “La suma de tu palabra es verdad, Y eterno es todo juicio de tu justicia.”

La Verdad de Dios no son “versículos” o extractos sacados fuera de contexto para avanzar ideologías de hombres, así como tampoco lo son largos comentarios, encíclicas, disertaciones y tesis acerca de la Biblia.

La suma de tu palabra es verdad

Nos Vemos Pronto