El Sermón del Monte y la Autoridad de Jesús.

Si revisas el blog; creo, sin temor a equivocarme,  que no he escrito mucho sobre los evangelios. No ha sido a propósito, pero ahora que he tenido el tiempo de hacerlo, podría parecerlo. Es que cada párrafo-oración-palabra de Jesús está llena de tanta enseñanza, que tratar de sintetizar su contenido e implicaciones eternas a un simple escrito de 500 palabras es un tanto desvirtuante a las palabras de Dios mismo.

Cómo dijéramos antes, el discurso conocido como el Sermón del monte aunque hoy muy comentado, predicado y conocido por el mundo occidental, fue la primera vez que Jesús abiertamente dijera este conjunto de principios que seguramente escandalizaron a la religión establecida de la época.

Ya nos había hablado de los valores prioritarios del Reino de los Cielos, los cuales parecen contrarios a cualquier cosa que el mundo enseña. Luego nos dijo cuál es nuestra identidad y nuestro papel aquí en la tierra, hoy Jesús, va a venir a decirnos el porqué de su venida.

Mateo 5:17   “No penséis que he venido para abrogar la ley o los profetas; no he venido para abrogar, sino para cumplir. Porque de cierto os digo, que hasta que pasen el cielo y la tierra, ni una jota ni una tilde pasará de la ley, hasta que todo se haya cumplido.”

Lo que se creía en los círculos judíos era que el Mesías Rey sería un líder político que sacaría a Israel de la opresión romana y los llevaría a una época parecida a la que se vivió durante el reinado del rey David. Su mente estaba condicionada a creer que el Mesías reinaría sobre la tierra prometida, de esto no se escapaba ninguno, ni siquiera los apóstoles. Así que, declaraciones como: “he venido para cumplir toda la ley” eran realmente preocupantes.

Probablemente has escuchado la famosa aseveración de “Jesús o era un mentiroso, o estaba loco o decía la verdad” Quien acuñó esta frase, no estaba equivocado. Las implicaciones que estas aseveraciones conllevan son demasiado grandes como para que alguien las diga a la ligera, sin saber lo que dice.

Dios nunca ha incumplido su palabra. No está en su naturaleza, ni lo hará nunca.

Numeros 23:19 “Dios no es hombre, para que mienta, Ni hijo de hombre para que se arrepienta. El dijo, ¿y no hará? Habló, ¿y no lo ejecutará?”

Qué significa esto? Bueno que no había forma alguna de redimir a su creación sin que Cristo viniera a esta tierra. Préstame atención por un momento, puesto que esto es un poco complejo.

Dios, al momento de crearnos declaró (habló, su palabra) que el hombre sería el señor y juez de la creación.

Genesis 1:27-28 “Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó; varón y hembra los creó. Y los bendijo Dios, y les dijo: Fructificad y multiplicaos; llenad la tierra, y sojuzgadla, y señoread en los peces del mar, en las aves de los cielos, y en todas las bestias que se mueven sobre la tierra.”

Continua en la Segunda Parte: AQUI, PARTE 2

Confías?

Enfrentándote cada día con la vida, debe de haber llegado algún momento en el que te preguntes: Hice esto y aquello bien, esto y aquello mal y ahora no se que hacer; Quien puede ayudarme? Si vives en medio de los afanes de la vida como, todos lo hacemos, bien pareciera que en vez de que todo lo planeado salga bien, la planeación sale sobrando. Todo sale como sale y no sabes siquiera como sucedió.

Ante este fenómeno, hay dos corrientes de pensamiento.

1- El que piensa que debe planear aun más, mejor y mas tiempo todo alrededor de su vida.
2- El que piensa que planear sale sobrando, nunca piensa antes de hacer y lo mejor que tiene como plan es improvisar.

Yo te propongo sin embargo que hay una tercera opción. Una que muchos de leerla, cambiarán de pagina web, cerrarán el articulo o ignorarán el resto del texto. Pero para los que continúan leyendo; la tercera opción es: Confiar.

Difícil en estos tiempos. Una persona de confianza, es quizá, uno de los tesoros más escasos en el mundo en el que vivimos hoy. Competitivo, desleal, “vivo”, sinvergüenza, inescrupuloso, son algunos de los adjetivos que mas se aprecian ahora; los cuales son por definición antónimos del termino confianza.

La pregunta del título, mas bien debería ser: En quién confías? Seguramente en alguien, aunque sea en ti mismo, depositas tu confianza. 
No te gustaría que aquel en el que confías tuviese todas las respuestas?, que tuviese los mejores consejos?, que tuviese la solución para tus problemas? No se oye ideal esto?

Al estar pasando por un momento de prueba, de estrés y por que no decirlo de incertidumbre es muy fácil perder el enfoque. Es muy fácil tratar de manejar la situación como lo haría cualquier otro. Sin embargo, si tu has decidido seguir a Cristo, también has decidido confiar en Él.
No es en vano que en su palabra nos haya demostrado en repetidas ocasiones su fidelidad y nos haya dejado muchas promesas para que entendamos que su ser es inmutable, que su favor está con nosotros y que el depositar plenamente nuestra confianza en Él es, sin lugar a dudas, lo mejor que podemos hacer.

Proverbios. 21:31 El caballo se alista para el día de la batalla; Mas Jehová es el que da la victoria.

Tanto el no planear, como el depositar tu confianza en el lugar equivocado son errores. No sabemos acaso que es Dios quien está con nosotros? No sabemos acaso que es su misericordia la que nos ampara? No sabemos que es por su Gracia y no por nuestra pericia?

No te digo que no te prepares, claro que sí, prepárate! Pero preparado, ásete de Cristo, confia en sus promesas, confia en su Poder.

Si te has decidido por el perdón de Dios, por confiar en Cristo y su Salvación a través de su Sacrificio en la cruz, no eres justo, pero has sido justificado.
Salmos. 112:6-7 Por lo cual no resbalará jamás; En memoria eterna será el justo. No tendrá temor de malas noticias; Su corazón está firme, confiado en Jehová.

Confías en Su promesas? Confías en Su Palabra? Confías en Su integridad?

Nos Vemos Pronto.